Buñuelos

"Y hoy, Día de Todos los Santos, es el día de los buñuelos. Estos trocitos de masa de harina fritos en aceite, bien simplemente recubiertos de azúcar, bien rellenos de los más diversos ingredientes, tanto dulces como salados, son habituales en todas las regiones de España a lo largo de todo el año. Pero es en estos primeros días de noviembre, dedicados a los difuntos, cuando adquieren una mayor relevancia." CARLOS MARIBONA ABC 1/11/2013

¿Es casualidad que hoy, 1+1 de noviembre, Babelia dedique su portada a Buñuel?

Collage con foto de foto de Jean Louis Swiners (Getty) publicada en el citado suplemento de El País.

BesO

Me Bes, no hay duda, tiene una buena pegada. Poco a poco se deja ver en puntos estratégicos de Ailanthus Zity. La última, el último stencil, va de cine. Ryan Gosling y Carey Mulligan, en la película Drive, a punto de darse un "bes" que hará historia.

http://www.youtube.com/watch?v=PDNGe60co4k

Pieses de mascarón de proa

"Coco inició una encuesta acerca del mascarón de proa, del que el barco carece. Claudia con Coco están diseñando u stencil simbólico: un pie con aletas para imprimirlo y seguir con el cuerpo-piernas, tronco, cabeza- en cada parada propicia."

Paraná Ra’anga, una expedición por los ríos de la Plata, Paraná y Paraguay, que reunió a cuarenta científicos y artistas en una travesía fluvial, idea de Martín Prieto, director de Centro Cultural Parque de España en Rosario, siguiendo las huellas del soldado Ulrico Schmidl, primer cronista del Plata. Esta aventura se resume en el libro Paraná Ra’anga, un viaje filosófico, que da pie a la exposición del mismo título que ahora se puede ver en el Centro de Historias.

Pieses del Paraná

"La expedición fluvial Paraná Ra´anga, la cual forma parte de las actividades complementarias del V Congreso Iberoamericano de Cultura, zarpó de Buenos Aires el 8 marzo de 2010. Destino: Asunción del Paraguay. Nave: Crucero Paraguay. Peso: 927 toneladas. Tiempo de viaje estimado: 20 días. Tripulación: 80 personas -60 artistas, científicos, intelectuales y periodistas españoles, argentinos y paraguayos, 20 tripulantes paraguayos.
Un viaje que se planteó como una plataforma desde donde reflexionar sobre el territorio y su gente, interactuar con referentes e instituciones locales y registrar de primera mano las historias y vivencias regionales, reconociendo el agua como elemento vivo y transformado."

Exposición Paraná Ra´anga
Centro de Historias

http://arxiv.org/pdf/1306.4609.pdf

Superar la obesidad

Quedan pocos días, hasta el 3 de noviembre, para que finalice la exposición Naturaleza Mágica. Fuentes curativas de Zaragoza. Uno de sus atractivos está en leer las promesas de los antiguos anuncios de las aguas medicinales como la de ayudar a superar la obesidad.
Mi amigo Fernando Sanmartín se confiesa adicto a los libros hasta el punto de mirar lo que otros leen dentro de un transporte público: " Cerca de mí una muchacha con cuerpo de los que uno ve en las pasarelas de moda tenía un libro entre las manos. De reojo, busqué su título: SUPERAR LA OBESIDAD. He leído mal, pensé. Y lo miré de nuevo para comprobar que su título, en efecto, era otro: SUPERAR LA ADVERSIDAD, del doctor Rojas Marcos. Aquella muchacha leía como si escribiera. Lo dijo Marguerite Duras".

Ilustración de Guillermo Pérez Bailo.

Lecturas

Vé por el "Lecturas" a Rubén y luego por vinagre a Barbacil. En ese orden.
Y allí iba con una bolsa de malla en la que mi madre había puesto una vieja botella de anís de la que no quedaba ni rastro de la etiqueta. Hacía el recorrido como me ordenaba. En la primera parada, además de la revista, pillaba un recordable de soldados y lo pagaba con el dinero de la compra. Eso era una sisa. Pecado venial. Me gustaba que hubiera mucha gente en la vinatería para justificar el quedarme un buen rato viendo como se rellenaban las distintas botellas de los contenidos de gigantescos toneles de madera. Cada uno tenía su grifo y su embudo, para que no se mezclasen los sabores. Las botellas se tapaban con un corcho. Estaba advertido de que debía comprobar que de la botella no se podía escapar ni una gota de vinagre que pudiese estropear la inmaculada portada de la revista. A mí también me gustaba ojear la revista. Lo hacía nada más llegar al patio de mi casa, sentado en el frío mármol de la escalera. Era un crío pero ya conocía a Soraya, la princesa de los ojos verdes. Un color que no tenían los ojos de ninguna persona que yo conociese. Tardé años en ver unos iguales. Los de Gema. Así, a lo tonto, me aficioné al papel. El último libro que he leído se titula "Maldita perfección" y es de Rafael Argullol. Rafael es más joven que yo pero ha leído el triple. ¿Será que no hace recortables? No sé lo que hará pero escribe de maravilla.