Noche de Reyes

Como siempre voy retrasado, mi noche, ahora mismo la una y media, más que de Reyes, en plural, es de rey, en singular: Herodes. Lo trae aquí Salomé de la mano de Juan Domínguez Lasierra. Juan y Juan. Uno va a perder la cabeza, el otro la tiene en plena forma y muy bien conectada al corazón, lo que explica la pureza de una prosa que con ternura, sin rozar ni lo más mínimo lo cursi, nos ofrece un cuento de Navidad que no es un cuento y que evoca a Plácido, ¡Berlanga!, y, ¿a quién no?, historias personales. Por si fuera poco, acabo de abrir mi regalo de Papá Noel (lo de mi retraso es cosa crónica): Salomé de Oscar Wilde ilustrado por Aubrey Beardsley, mi favorito. Un libro extraviado y reencontrado.

Portada de la edición de Libros del Zorro Rojo. Artículo en Heraldo de Aragón

Valse triste

“Es de noche. El hijo de la anciana se duerme cansado de velar, junto a la cama de su madre. Se empieza a oir una música imprecisa y lejana que pronto se aclara en ritmo de vals. La enferma se levanta. LLama en todas direcciones y aparecen hombres y mujeres emparejados para el baile. Se mezcla con ellos y llama su atención per ninguno le hace caso. Le fallan las fuerzas y cae rendida. Un esfuerzo y un nuevo intento de ser advertida, pero en vano. Llaman a la puerta, ésta se abre y la anciana da un grito de horror. Desaparecen los fantasmas(las parejas). Cesa la música y en la puerta… La Muerte”.

Jean Sibelius explica Valse triste Op. 44

http://tidido.com/a35184373522578

Foto de foto. El Ballet Nacional de Finlandia a las órdenes de Kullervo en otra obra de Sibelius retransmitida por Concert Arte.

Fuego bipolar

C r y p. Colectivo rasga y pega ha visto, en las imágenes del periódico de hoy del incendio de un rascacielos en Dubái, unos satélites espaciales en el momento de su despegue. El fuego ayudando al hombre a ir más allá de sus límites naturales. Inevitable ver también la cara negativa: el fuego destructor de los bosques, de nuestra Naturaleza.

El ciervo con pastas

Vicente* me pide que compre unas pastas y una postal para felicitar el Año Nuevo a las chicas de la residencia. Cuando le llevo el encargo, ya se ha olvidado. Se lo recuerdo y ensayamos: "Feliz Año Nuevo y muchas gracias por todo lo que hacéis por mí". En el momento de la verdad, en la entrega, Vicente se atora, sus manos se resisten a soltar el regalo y les espeta: "¡Qué ganas tengo de morirme!". Como diría Conchita**: ¡Dice la verdad!

* Vicente es, ahora, una víctima del alzheimer como las que describe tan bien Paco Roca en "Arrugas".

** Popular personaje televisivo: experta en polígrafo, colaboradora del programa Sálvame de Tele 5.

El tirón de orejas

Paseo por Belén. Visito los escaparates que se adornan con un belén. Me gusta encontrar rarezas. Actitudes nada tópicas. Aquello que no me esperaba. Como este gesto de antigua pedagogía: un buen tirón de orejas ¡y no para felicitar, precisamente! ¿Qué ibas a hacer si el zangoloteo rompía los huevos?