He tenido suerte pero dos compañeras de viaje han caído en la tela de araña.

He tenido suerte pero dos compañeras de viaje han caído en la tela de araña.

Una partida sin tirar.

¿Salir por la puerta grande o por la pequeña?

Me asiento en una especie de dado semienterrado en el bosque. Miro las opciones que tengo: 1. El gancho; 2. Las golondrinas; 3. La soga (es lo único que te puede salvar si caes al pozo); 4. La tela de araña; 5. La hoja muerta; 6. La noche...

Vuelve a tirar.

Dados: 1. Un pozo; 2. Una nube de mosquitos. 3. Un resbalón; 4. Un trago de agua; 5. Un laberinto; 6. Una hoja muerta...

Regresas a la salida.



El Yeti, el abominable hombre de las nieves, ocupó gran parte de mis preocupaciones infantiles. No era un personaje de mis cuentos habituales, era algo que había leído en el periódico y eso, en aquel entonces, era el territorio de la realidad. Hoy, tras los efectos del calentamiento global, el Yeti no vive en las nieves. Habita el bosque musgoso de Saint Pé de Bigorre. Es muy difícil verlo porque se mimetiza muy bien. Tiene aspecto de perezoso pero trabaja mucho de cantero. Confecciona figuras geométricas en perfectos bloques de piedra que esconde hábilmente entre la densa vegetación. No habla pero emite sonidos como la guimbarda o la guitarra eléctrica de Dan Ar Braz.
http://www.youtube.com/watch?v=5j1qTykgIHE

No sé qué es lo que debo encontrar ni cuál el camino a seguir.
¿Será blanca o negra? Tal vez transparente. No la imagino de color.
Grande o pequeña. ¿Respecto a qué?
Regular o irregular. ¿Respecto a qué?
La única brújula es el corazón. Muchas pulsaciones, ¡caliente, caliente!
Latido calmo, ¡frío, frío!




Viaje virtual a esa cosa del caos:
http://blog.ehrmann.org/2010/lypo2010_online.pdf
Una vez adentro, no se devuelve el importe del tique.


Hacía días que ni aparecía por el nido. Cumplió a la perfección su papel de padre, en cada momento. Llevó puntualmente el pescado a casa. Se lo entregaba a mamá y volaba. Dejaba espacio para que ella les diese el alimento, de pico a pico, y se encargarse de enseñarles buenos modales con el ejemplo. Hoy, cuando de los tres hijos, los dos mayores vuelan y consiguen su comida, papá ha vuelto con una trucha para el pequeño. Había una razón: una gran tormenta de granizo. Por primera y única vez, el padre ha empezado a darle de comer a su hijo. Por poco rato. El chico ya come solo. A mamá no la hemos visto. No era necesaria. Buenos cuidadores y educadores: ni un ápice de sobreprotección. Como antes y como tendrá que ser en el futuro, si lo hay. ¡Ay!
http://pontu.eenet.ee/player/kalakotkas.html

Esto ya está en marcha: ¡a la carrera!
http://carreradelgancho.blogspot.fr/2012/07/ya-estan-abiertos-los-talleres-de.html



