Saben aquel que dice...

Empieza a cansarme ya, ¡tanto once!


He remitido este chistecillo, a mis amigos, como recordatorio de felicitación de 2011. El servidor me comunica fallos en el envío. Espero, amigos, que lo veáis aquí. No es necesario que haga gracia.
La intención principal no es esa.