Japonés-Español

Un nombre, Francisco Barberán, aparece frecuentemente en la traducción de la mejor narrativa japonesa contemporánea. Este hombre sé que enseña japonés en Ailanthus Zity, pero no he tenido la oportunidad de hacerle un retrato para Mis adarmes. Hasta que eso ocurra, voy a utilizar la imagen de su último libro, en las manos de mi primer hijo, para ilustrar esta página.